Camino al Tribunal
Era la tercera ocasión que nos encontrábamos sobre aquel camión. Yo andaba distraído y subí con el dinero que escurría de mis dedos. Entre el portafolio, la mano ocupada con las monedas y el avance brusco, observé que no quedaban lugares salvo el contiguo al chofer y lo tomé; luego revisé a derecha que la ruta fuera la correcta ante el miedo de errar y desperdiciar dinero exacto que tenía para llegar a los juzgados.
Aun si hubiera sabido que nos encontraríamos, tenía que tomar esa ruta y a esa hora. Había desahogo de pruebas y el testigo fue ofrecido por parte nuestra. Del despacho crecía la confianza ante mi trabajo y no podía llegar tarde a la probanza, se trataba de un proceso difícil. Si todo salía bien, al final de semana arreglaría la escasez de ruido en mis bolsillos. Mientras repasaba mi primerizo interrogatorio respecto a las preguntas que serían admitidas, su voz, áspera, me vino al saludo y al recuerdo:
The Rise and Fall of Marianos Drag Queen Dreams.
Extendió una vez más sus brazos al cielo coreando al igual que los demás a ambos lados suyos. Él, iluminaba el escenario, cantando un misterio con su excitante voz. Su ropa era un brillo incandescente complementado con plumas y lujosos accesorios. Se presento arropado en aquella actitud tan suave y a la vez, por la misma razón, tan irreverente y provocativa que a Mariano le fue imposible quitarle los ojos de encima. Faltaban solo un par de canciones más para que aquella increíble criatura abandonara el escenario envuelta en luces que emulaban una nave espacial, surcando el cielo de la pantalla gigante hasta perderse en el infinito de la imagen como un punto brillante más en el conjunto de constelaciones visibles en el último cuadro de la toma; Mariano lo supo mejor que nadie en el recinto, pues había asistido a todos y cada uno de los conciertos de aquel enigmático personaje. Las tres últimas canciones prácticamente lo dejaban en shock en cada uno de los recitales a los que asistió. Su figura temblorosa y en éxtasis era lo último que el acomodador del teatro había visto salir en las siete noches consecutivas en las que el nombre aquel brillara en marquesinas.
Maldito refrán
El tema de esta semana me incomoda sobremanera. No únicamente por que es un refrán, cosa que por default me molesta. Sino porque es uno de los refranes que menos razón tienen dentro de toda su compleja existencia retórica.
Más vale tarde que nunca.
Eso nos han dicho desde que nacimos, como una disculpa etérea para excusarse cuando por alguna razón tienen un retraso temporal en una actividad. Y con el costumbrismo que trae la familiaridad de la frase, la tomamos como un paradigma.
El Final
En el estacionamiento subterráneo de un edificio corporativo, dentro de un auto color negro y placas ausentes, nuestra pareja en cuestión mira los minutos pasar frente a sus ojos o frente a su ventanilla, no dice nada solo observa, quizás reflexionan, quizás piensan, quizás . . . algo, no sabría decir, ellos son completamente independientes de pensamiento, yo solo escribo lo que sucede hoy . . . ella, pelirroja y un tanto desarreglada, su voz aguda se deja escuchar a veces, vista desde su perfil, recuerda mucho a Honey Bunny . . .
El reloj marca las…
El reloj marca las 11:40 pm, domingo, mañana tengo que escribir en HD-B y no tengo nada, absolutamente nada, estoy seco de ideas, mi mejor acercamiento a algo que escribir era una historia ñoña de la clásica pareja que se amaba y que por circunstancias que no definía aún se separaban, para después encontrarse por casualidad unos años después en un restaurante mientras acudían a cenar con sus respectivas parejas, la idea era construir una especie de escenario melancólico en el cual se hacían comparaciones entre lo que hacía cada uno y el porque lo hacían, era algo así como:
A las nunca y media.
.
El poeta rastafari estaba haciendo una pausa dramática que había durado bastante ya, al menos para mi gusto. No me siento cómodo con el silencio, por eso vine aquí. No quería estar solo escuchando los gemidos lastimeros de mis demonios que, desde su partida, no dejaban de atormentarme. Aquí la música es lo suficientemente fuerte para sosegarlos pero no tanto como para evadirme de mis propios pensamientos positivos, si es que quedaba alguno.
Una típica historia
La introducción
Empezamos por lo básico. Esta es la historia de un chico y una chica. “Hmmmm… bueno” se alcanza a escuchar entre algunos lectores. Si hay algo constante en el inconstante blogger que conocemos como Jorge son 2 cosas: 1. Que es inconstante y 2. Sus cuentos, sin ser obras maestras, en realidad no son tan malos. Algunos han gozado de buenas críticas. Esperemos que este sea uno de esos.
Capítulo XIII Más vale tarde que nunca.
Con motivo del último retraso con los tiempos y las publicaciones el tema para este mes es el refrán Más vale tarde que nunca.
Se deberá escribir una historia dónde el factor clave sea el tiempo y que por supuesto se haga referencia directa, simbólica o indirecta al refrán más vale tarde que nunca.
Una dinámica sencilla para ponernos de nuevo en forma:
Las fechas de publicación son:
- Jorge — Viernes 9 de octubre
- Luiz — Sábado 10 de octubre
- Yair — Lunes 12 de octubre
- Verdaderoyo — Miércoles 14 de octubre
- Dib — Viernes 16 de octubre
- Sr. Violencia — Lunes 19 de octubre
- Kiddo — Miércoles 21 de octubre
- Israel V.R. — Viernes 23 de octubre
- jess — Lunes 26 de octubre
- Elphaba — Miércoles 28 de octubre
- Simbad de la Porra — Viernes 30 de octubre
- La Diabla — Sábado 31 de octubre
Regresamos a la programación habitual
Después de la falla tecnológica en el servidor de HD-B, regresamos a nuestro antiguo hogar a desempolvar el lugar y llenarlo de nuevo con historias.
Como recordarán el servidor de HD-B tuvo una falla y para no dejar de escribir realizamos un capítulo de emergencia auspiciado en la plataforma de Blogger, (lugar donde HD-B fue concebido). Resuelto el problema y para no perder el hilo, todo el capítulo de contingencia fue escrito ahí, pero ya se terminó y podemos continuar por acá.
No olviden actualizar sus marcadores, feed y demás artilugios que utilicen para seguirnos la pista, el ya popular Twitter y la página en Facebook (para que se hagan fans).
Gracias y re-comenzamos.
Entropía
Era de esperarse que todo el sistema1 se viniera a abajo en algún momento, la entropía2 así lo dicta, pudo ocurrir en los primeros meses de vida del mismo, incluso hubo leves fallas a lo largo de su desempeño, sin embargo siempre se lograba mantener al sistema estable pero después de casi cuatro años de funcionamiento el sistema finalmente quebró.
La prioridad era recuperarlo a toda costa, no se escatimarían en

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